
Laguardia: El Vino y la Piedra
Un viaje a la esencia fortificada de la Rioja Alavesa.
Eres un maestro bodeguero del siglo XVII, con la sabiduría ancestral de la vid corriendo por tus venas. Has llegado a Laguardia buscando el terruño perfecto, la inclinación idónea, la piedra que mejor guarda la temperatura para tus caldos. Pero esta villa amurallada es mucho más que tierra y uva; es un entramado de historias, de defensas y de silencios guardados en sus entrañas. Tus antepasados ya caminaron estas calles, conocieron el frío de sus muros y el calor de sus gentes. Ahora te toca a ti desvelar los secretos que la piedra ha custodiado durante siglos, comprender por qué este lugar, encaramado en una colina, fue tan codiciado y tan defendido. Cada rincón, cada portón, cada inscripción te hablará de un pasado donde el vino era moneda y la fortaleza, hogar. Prepara tus sentidos, pues Laguardia te espera para revelarte sus memorias.
Una búsqueda del tesoro a tamaño real
Un guion original, enigmas que resolver sobre el terreno y una historia real que se va revelando en cada etapa.
- Enigmas sobre el terreno
Enigmas que resolver frente a los monumentos — imposibles de descifrar desde el sofá.
- Realidad aumentada
Pistas y personajes aparecen sobre las fachadas, superpuestos a la calle.
- GPS integrado
Geolocalización paso a paso: sigues el hilo sin perderte nunca.
- Narración en audio
Una historia real contada en voz alta, que se despliega al ritmo de tu caminata.
- Epílogo
El relato se cierra hasta el desenlace final, una vez resuelto el último enigma.
- A tu ritmo
Sin fecha que reservar, sin app que instalar: lanzas el juego cuando quieras.
El contexto
Laguardia, fundada por el rey Sancho VI de Navarra en el siglo XII, se erigió como una plaza fuerte vital en la defensa de sus territorios frente a Castilla. Su ubicación estratégica sobre un cerro, dominando la llanura de la Rioja Alavesa, la convirtió en un baluarte codiciado. La villa fue concebida con un claro propósito militar, de ahí sus imponentes murallas que aún hoy la abrazan. A lo largo de los siglos, Laguardia ha sido testigo de innumerables conflictos fronterizos, pasando de manos navarras a castellanas y viceversa, hasta su integración definitiva en la Corona de Castilla en el siglo XV. Pero más allá de su función defensiva, la vida de Laguardia ha estado intrínsecamente ligada al vino. Desde la Edad Media, sus habitantes desarrollaron una arraigada cultura vitivinícola, aprovechando la riqueza de sus suelos y el clima propicio. Bajo sus calles, una intrincada red de bodegas subterráneas, algunas excavadas hace cientos de años, atestigua esta tradición. Estas calados, o 'cuevas', no solo servían para la elaboración y conservación del vino, sino también como refugio en tiempos de asedio. La arquitectura de la villa, con sus casas blasonadas, sus iglesias fortificadas como Santa María de los Reyes y San Juan Bautista, y su Plaza Mayor, refleja la prosperidad y el carácter de una comunidad que supo combinar la defensa de su tierra con la riqueza de sus viñedos. La Casa de la Primicia, por ejemplo, recuerda la antigua obligación de pagar el diezmo en vino, lo que subraya la importancia económica y cultural de este producto a lo largo de su historia.

Iglesia de Santa María de los Reyes, Laguardia
El recorrido
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El Aliento de la Piedra Policromada
Iglesia de Santa María de los Reyes (pórtico policromado)Aquí, la historia se detiene en un aliento. Este pórtico gótico, esculpido en el siglo XIV y policromado más tarde, es una joya que resistió los embates del tiempo. Pensemos en los maestros canteros, en los artistas que con sus pigmentos dieron vida a estas escenas. La delicadeza de los detalles, la expresividad de los rostros, nos hablan de una fe profunda y de un arte que buscaba instruir y conmover. Fue restaurado en 1980, recuperando parte de su esplendor original. Cada figura cuenta una historia, cada color un matiz de la época en que Laguardia era un cruce de caminos y creencias.
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Los Muros Que Guardan Silencios
Murallas de LaguardiaDesde este punto, las murallas nos revelan su propósito original. Construidas a partir del siglo XII y reforzadas en etapas posteriores, estas defensas son el testimonio pétreo de la convulsa frontera entre Navarra y Castilla. Sancho VI de Navarra 'el Sabio' fue quien ordenó su construcción inicial. Imagina los asedios, el sonido de las armas, la vida transcurriendo tras estos muros que protegían no solo a sus habitantes, sino también los preciados viñedos que ya entonces rodeaban la villa. Son el esqueleto que ha permitido a Laguardia mantener su esencia medieval.
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La Torre de los Monjes y el Tiempo
Torre AbacialEsta torre, de origen defensivo, formó parte de la primera cerca amurallada de la villa. Con el tiempo, se transformó en la torre campanario de la Iglesia de San Juan, de ahí su nombre de 'Abacial' por el abad del monasterio local. Su imponente presencia nos recuerda que, en la Edad Media, las iglesias no solo eran lugares de culto, sino también puntos de observación y refugio. Desde aquí, se vigilaban los campos, los caminos y la llegada de cualquier peligro. Es un hito vertical que ha visto pasar siglos de historia y vendimias.
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El Corazón de la Villa Antigua
Iglesia de San Juan BautistaLa Iglesia de San Juan Bautista es la parroquia más antigua de Laguardia, datando sus orígenes también del siglo XII, aunque con importantes reformas posteriores, especialmente en el gótico y el barroco. Su torre, que acabamos de ver, la Torre Abacial, es un elemento distintivo. Aquí, la vida religiosa y comunitaria ha pulsado durante siglos. Sus muros han sido testigos de bodas, bautizos y funerales, de las alegrías y tristezas de los laguardienses, siempre con el trasfondo del vino como sustento y tradición.
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El Reloj y los Danzantes
Plaza MayorLa Plaza Mayor es el epicentro de la vida laguardiense desde la época medieval. Aquí se alzaba el antiguo mercado, se celebraban reuniones del concejo y se resolvían disputas. El edificio del Ayuntamiento, con su reloj carillón, es una construcción del siglo XIX que alberga una peculiar tradición: a ciertas horas, sus figuras danzan al son de melodías populares. Es un espacio que nos habla de la vida cotidiana, de la comunidad que se reúne, celebra y decide bajo el cielo de la Rioja Alavesa. Un lugar donde el tiempo parece medirse tanto por las campanas como por el ciclo de la vid.
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El Laberinto Bajo Tierra
Bodegas subterráneasBajo nuestros pies, se extiende un mundo oculto: las bodegas subterráneas, o 'calados'. Laguardia está literalmente horadada por más de 300 de estas cuevas, algunas de ellas con siglos de antigüedad, excavadas a mano en la roca. No eran solo para el vino; también sirvieron de refugio durante los asedios medievales. La temperatura y humedad constantes de estas galerías son ideales para la elaboración y crianza del vino, una tradición que se remonta al menos al siglo XIII, cuando ya se documenta la actividad vinícola en la zona. Es un testimonio palpable de la ingeniosidad y la profunda conexión de Laguardia con el mundo del vino.
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El Portal del Peregrino
Puerta de PáganosLa Puerta de Páganos, una de las cinco puertas que daban acceso a la villa amurallada, debe su nombre a la aldea de Páganos, que se extendía extramuros. Esta era una de las entradas principales para los viajeros y comerciantes que llegaban desde el sur, muchos de ellos peregrinos que seguían alguna de las variantes del Camino de Santiago. Fue reconstruida en el siglo XV. Imagina el ir y venir de gentes, el trasiego de mercancías, el intercambio de noticias en esta puerta que marcaba la frontera entre el mundo exterior y la seguridad de la villa. Un portal que nos conecta con los caminos históricos.
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La Casa del Diezmo
Casa de la PrimiciaLa Casa de la Primicia, datada en el siglo XIV, es uno de los edificios civiles más antiguos de Laguardia. Su nombre nos revela su función: aquí se recogían los diezmos y primicias, es decir, la décima parte de las cosechas y los primeros frutos, que los agricultores debían entregar a la Iglesia. No es casualidad que estuviera destinada a este fin en una tierra tan rica en viñedos. Es un recordatorio de cómo la economía local giraba en torno a la agricultura y, especialmente, al vino, y de la importancia de estas contribuciones en la vida medieval. Un edificio que condensa la historia económica y social de la villa.
Seguro que te preguntas
- ¿Es apto para niños?
- Sí, el recorrido es seguro y las pistas están diseñadas para ser disfrutadas por todas las edades, aunque los niños pequeños pueden necesitar ayuda para resolver algunos enigmas.
- ¿Necesito algún material extra?
- Solo tu teléfono móvil con batería y conexión a internet para acceder a la aplicación del juego. Es recomendable llevar calzado cómodo y agua.
- ¿Qué pasa si me quedo atascado en un enigma?
- Cada enigma tiene una pista disponible y, si aun así no lo resuelves, puedes saltarlo para continuar con el juego. No te preocupes, el objetivo es disfrutar del paseo y la historia.
Un juego de pistas en Laguardia, no una visita más
¿Buscas una actividad divertida y cultural en Laguardia? Este recorrido-investigación convierte las calles de Laguardia en un tablero de juego: observas, resuelves y avanzas con el relato. La actividad perfecta para llenar una tarde en Laguardia, llueva o haga sol, cuando te apetezca.
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