Rumbo Secreto
Juego de pistas en Pastrana: Pastrana: El Canto Silente de la Éboli
Pastrana · Villa Ducal y Tapices

Pastrana: El Canto Silente de la Éboli

Donde los tapices narran un pasado de poder y cautiverio.

Eres un historiador privado, un coleccionista de ecos y de huellas. Pastrana te convoca, no por el brillo de un hallazgo arqueológico, sino por el velo de una historia que aún respira entre sus piedras. Tu misión es desentrañar el nudo de un pasado ilustre, marcado por la figura controvertida de la Princesa de Éboli y por la magnificencia de unos tapices que son la crónica tejida de un tiempo. No busques tesoros en el sentido literal, sino la riqueza del conocimiento, la conexión con aquellos que habitaron estos muros. Cada paso te acercará a la verdad, a la intimidad de un relato que ha resistido siglos, esperando ser interpretado por ojos como los tuyos. Prepárate para leer las señales, para sentir el peso de la historia en cada callejón y en cada plaza. Pastrana no es un decorado; es una caja de resonancia.

Un juego de pistas, no una visita

Sin guía, sin grupo: tu móvil se convierte en el decorado, la intriga y el director del juego.

  • Enigmas sobre el terreno

    Enigmas que resolver frente a los monumentos — imposibles de descifrar desde el sofá.

  • Realidad aumentada

    Pistas y personajes aparecen sobre las fachadas, superpuestos a la calle.

  • GPS integrado

    Geolocalización paso a paso: sigues el hilo sin perderte nunca.

  • Narración en audio

    Una historia real contada en voz alta, que se despliega al ritmo de tu caminata.

  • Epílogo

    El relato se cierra hasta el desenlace final, una vez resuelto el último enigma.

  • A tu ritmo

    Sin fecha que reservar, sin app que instalar: lanzas el juego cuando quieras.

El telón de fondo

Pastrana, villa ducal desde el siglo XV, vivió su época de mayor esplendor en el XVI bajo el patronazgo de los Mendoza y de la mano de los Duques de Pastrana, Ruy Gómez de Silva y Ana de Mendoza y de la Cerda, la célebre Princesa de Éboli. Esta mujer de carácter indomable, nacida en Cifuentes en 1540, fue una de las figuras más fascinantes y enigmáticas de la corte de Felipe II. Su vida, marcada por una infancia en la corte, un matrimonio de conveniencia con un valido real y un ojo tuerto, culminó en un cautiverio en su propio Palacio Ducal de Pastrana, tras caer en desgracia por sus intrigas políticas y sentimentales. La villa fue también un importante centro de la Contrarreforma, gracias a la fundación de conventos carmelitas por Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. La Colegiata de la Asunción, por su parte, atesora una colección de tapices flamencos del siglo XV, donados por los Duques del Infantado, que narran la conquista de Tánger y Arcila. Estas obras, de un valor incalculable, son un testimonio excepcional del arte textil y de la historia militar de la época. Pastrana es, pues, un entramado de historias de poder, fe, arte y la singular existencia de una princesa que desafió las convenciones.

Pastrana, Castilla-La Mancha — juego de pistas en Pastrana
Pastrana, Castilla-La Mancha · © Daarbos86 (CC BY-SA 4.0)
Punto de partida

Palacio Ducal de Pastrana

Cómo se desarrolla

  1. 01

    El Palacio y el Cautiverio

    Palacio Ducal de Pastrana

    Aquí, entre estos muros que hoy se abren al público, transcurrió el final de la vida de Ana de Mendoza, la Princesa de Éboli. Desde 1581 hasta su muerte en 1592, este palacio fue su prisión, impuesta por Felipe II. Se dice que su celda se encontraba en la torre sur, con ventanas tapiadas salvo una, que le permitía ver la Plaza de la Hora. Un final solitario para una mujer que había sido el centro de intrigas y pasiones en la corte.

  2. 02

    La Fe Tejida en Lanas

    Colegiata de la Asunción (Museo de Tapices)

    A pocos pasos del palacio, la Colegiata de la Asunción guarda un tesoro sin par: los tapices flamencos de Pastrana. Encargados en Tournai en el siglo XV, narran la conquista de Tánger y Arcila por Alfonso V de Portugal. Cada tapiz es un lienzo textil que detalla batallas, asedios y la vida cortesana de la época. Un testimonio único de la historia militar y del arte del tejido, que revela la destreza de los artistas y la riqueza de sus mecenas.

  3. 03

    La Hora de la Princesa

    Plaza de la Hora

    Esta plaza, adyacente al Palacio Ducal, lleva el nombre de la hora, en recuerdo de la única ventana que, según la tradición, se le permitió a la Princesa de Éboli en su cautiverio. Desde aquí, a una hora determinada, podía asomarse y contemplar el ir y venir de la villa. Un momento fugaz de libertad visual en medio de su encierro, un recordatorio constante de su destino.

  4. 04

    El Silencio Carmelita

    Convento del Carmen

    Fundado por Santa Teresa de Jesús en 1569, y con la participación de San Juan de la Cruz, el Convento del Carmen es un pilar fundamental en la historia de la orden carmelita descalza. Fue aquí donde ambos místicos dejaron su huella, estableciendo las bases de la reforma. El convento, con su austera belleza, invita a la reflexión y al sosiego, un contrapunto a las intrigas palaciegas que se desarrollaban cerca.

  5. 05

    Un Refugio Franciscano

    Convento de San Francisco

    El Convento de San Francisco, anterior a los carmelitas, se alza majestuoso en la parte alta de la villa. Su historia se remonta al siglo XIII, aunque ha sufrido diversas reformas a lo largo de los siglos. Fue un centro de vida religiosa y cultural en Pastrana, testigo de los avatares de la villa. Sus muros han visto pasar generaciones de frailes, cada uno contribuyendo al legado espiritual y material del lugar.

  6. 06

    El Corazón de la Villa

    Calle Mayor

    La Calle Mayor, arteria principal de Pastrana, conecta la plaza del ayuntamiento con la Puerta de la Villa. Recorrerla es sumergirse en la esencia de la Pastrana antigua, con sus casas blasonadas y sus balcones de hierro forjado. Aquí residían mercaderes, artesanos y familias nobles, dando vida a la villa. Es un paseo por el pulso de la historia cotidiana, donde los ecos del pasado aún resuenan en el empedrado.

  7. 07

    El Agua que Canta

    Fuente de los Cuatro Caños

    La Fuente de los Cuatro Caños, construida en el siglo XVI, es un elemento emblemático de la villa. No solo servía para abastecer de agua a los habitantes, sino que también era un punto de encuentro social, donde se compartían noticias y se tejían historias. Su diseño renacentista, con cabezas de león o figuras mitológicas, es un ejemplo de la atención al detalle que caracterizaba la arquitectura de la época.

  8. 08

    La Puerta del Adiós

    Puerta de la Villa

    La Puerta de la Villa, vestigio de la antigua muralla medieval, era el acceso principal a Pastrana. Por ella entraban y salían mercaderes, viajeros y personajes ilustres, marcando el umbral entre el mundo exterior y el recogimiento de la villa. Simboliza tanto la protección como la apertura, un punto de transición para aquellos que llegaban o partían de este enclave histórico.

Bueno es saberlo

¿Es apto el recorrido para personas con movilidad reducida?
El recorrido transcurre por calles empedradas y algunas pendientes, por lo que puede presentar dificultades para personas con movilidad reducida.
¿Necesito comprar entradas para los lugares mencionados?
Para acceder al Museo de Tapices dentro de la Colegiata de la Asunción, sí es necesario adquirir una entrada. El resto de los puntos son visibles desde el exterior o de acceso libre.
¿Se puede hacer el recorrido con niños?
Sí, el recorrido es apto para niños, aunque el contenido histórico puede ser más adecuado para edades a partir de 8-10 años. Los enigmas son de observación y pueden ser divertidos para ellos.

Visitar Pastrana jugando: el escape room al aire libre

¿Buscas un plan original en Pastrana? Esta búsqueda del tesoro urbana mezcla escape room al aire libre y paseo cultural para explorar Pastrana sin aburrirte. Una forma distinta de visitar Pastrana con niños, adolescentes o amantes de la historia y los enigmas.

Pastrana: El Canto Silente de la ÉboliDesde 12 

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