Rumbo Secreto
Juego de pistas en Sepúlveda: Sepúlveda: la Fortaleza Románica del Duratón
Sepúlveda · Villa románica

Sepúlveda: la Fortaleza Románica del Duratón

Pasea por el Sepúlveda medieval, donde el románico se alza sobre los cañones.

Eres un escribano de la Corona, encargado en el siglo XII de documentar las villas y fortalezas de la Extremadura castellana. Tu misión te trae a Sepúlveda, villa clave en la reconquista y repoblación de estas tierras de frontera. Aquí, el tiempo parece haberse detenido, y cada piedra habla de obispos guerreros, fueros y desafíos. Desde los riscos que abrazan el Duratón hasta los templos que custodian su alma, transitarás por un entramado de calles y plazas que aún resuenan con el eco de batallas y la fe de sus constructores. Tu mirada no será la de un simple visitante, sino la de un cronista atento a cada detalle, a cada vestigio, buscando comprender la esencia de un lugar forjado entre la roca y la historia. Prepárate para descifrar los secretos que Sepúlveda, con su silueta de águila sobre la paramera, ha guardado durante siglos.

Una búsqueda del tesoro a tamaño real

Un guion original, enigmas que resolver sobre el terreno y una historia real que se va revelando en cada etapa.

  • Enigmas sobre el terreno

    Enigmas que resolver frente a los monumentos — imposibles de descifrar desde el sofá.

  • Realidad aumentada

    Pistas y personajes aparecen sobre las fachadas, superpuestos a la calle.

  • GPS integrado

    Geolocalización paso a paso: sigues el hilo sin perderte nunca.

  • Narración en audio

    Una historia real contada en voz alta, que se despliega al ritmo de tu caminata.

  • Epílogo

    El relato se cierra hasta el desenlace final, una vez resuelto el último enigma.

  • A tu ritmo

    Sin fecha que reservar, sin app que instalar: lanzas el juego cuando quieras.

El contexto

Sepúlveda, cuyo nombre evoca la idea de 'cabeza de la serpe' (culebra, por su forma alargada y defensiva), tiene un pasado que se remonta a la prehistoria, con asentamientos celtíberos y romanos. Sin embargo, su esplendor comienza en la Alta Edad Media. Reconquistada por Fernán González en el siglo X, y recuperada definitivamente por Alfonso VI en 1085, se convirtió en un baluarte cristiano frente a los territorios musulmanes. El Fuero de Sepúlveda, otorgado en 1076, fue uno de los más importantes de Castilla, garantizando privilegios y atrayendo repobladores. Esta villa se consolidó como una de las comunidades de villa y tierra más extensas y poderosas de la Extremadura castellana. Su posición estratégica, encaramada sobre las hoces del río Duratón, la dotó de una defensa natural formidable. Durante los siglos XII y XIII, el románico floreció, dejando un legado de iglesias que hoy atestiguan la riqueza y la fe de sus gentes. Obispos como el de Segovia ejercieron un poder considerable, y la villa fue escenario de disputas nobiliarias y eclesiásticas. Su decadencia llegó con el fin de la Reconquista y la centralización del poder monárquico, pero su fisonomía medieval y su patrimonio románico han perdurado, conservando el espíritu de aquellos tiempos.

Sepúlveda, Castilla y León — juego de pistas en Sepúlveda
Sepúlveda, Castilla y León · © Villacastrojimeno (CC BY-SA 4.0)
Punto de partida

Iglesia del Salvador, Sepúlveda

El recorrido

  1. 01

    El Anfiteatro de Piedra

    Iglesia del Salvador

    La Iglesia del Salvador, levantada en el siglo XI y XII, es una de las joyas románicas de Sepúlveda y de Castilla. Su ubicación privilegiada, asomándose al cañón del Duratón, le confiere un aire de fortaleza. Fue declarada Monumento Nacional en 1931. Observa su torre, ejemplo de las torres de repoblación con función defensiva, y la riqueza de su portada, donde el maestro cantero desplegó un bestiario y una iconografía que hablan de la fe y las supersticiones de la época. Este templo es el más antiguo de la villa y su construcción marca un hito en la expansión del románico segoviano.

  2. 02

    Los Patrones Repobladores

    Iglesia de los Santos Justo y Pastor

    La Iglesia de los Santos Justo y Pastor, de finales del siglo XI y principios del XII, es otro magnífico ejemplo del románico sepulvedano. Se cree que pudo ser la primera parroquia de la villa tras la reconquista. Su nave única y su ábside semicircular, sobrios en apariencia, guardan detalles de gran valor artístico, como los canecillos esculpidos. Los santos Justo y Pastor, niños mártires, fueron figuras de devoción importantes en la repoblación castellana, y su elección como patrones de esta iglesia subraya el carácter fronterizo y cristiano de Sepúlveda en aquellos siglos convulsos.

  3. 03

    El Corazón de la Villa

    Plaza de España

    La Plaza de España, aunque su fisonomía actual data de siglos posteriores, ha sido desde siempre el epicentro de la vida social y administrativa de Sepúlveda. Aquí se cruzaban los caminos y se celebraban los mercados, regidos por el Fuero de Sepúlveda, que otorgaba a la villa importantes derechos y privilegios desde 1076. Antiguamente conocida como Plaza Mayor, era el lugar donde se impartía justicia y se congregaban los vecinos. Los soportales que la rodean, característicos de muchas plazas castellanas, protegían a comerciantes y viandantes del sol y la lluvia, manteniendo viva la tradición de un espacio público vibrante.

  4. 04

    Murallas y Escudos

    Castillo de Sepúlveda

    El Castillo de Sepúlveda, aunque modificado y ampliado a lo largo de los siglos, tiene sus orígenes en la fortaleza defensiva de la Reconquista. Se asienta sobre un antiguo castro celtíbero y fue clave en la defensa de la villa. La Torre del Homenaje, que aún se mantiene en pie, es un vestigio de su poderío militar. De aquí partían las murallas que rodeaban la villa, protegiéndola de incursiones. A lo largo de su historia, el castillo fue propiedad de la Corona y de nobles, y sirvió incluso como cárcel en tiempos más recientes, guardando entre sus muros innumerables relatos de poder y asedio.

  5. 05

    La Puerta del Cristo

    Puerta del Ecce Homo

    La Puerta del Ecce Homo, también conocida como Puerta de la Fuerza, es una de las antiguas entradas a la villa amurallada de Sepúlveda. Su nombre proviene de una imagen de Cristo atado a la columna que existía en su interior. Esta puerta, junto con otras como la de la Villa o la del Azogue, controlaba el acceso de personas y mercancías, y era un punto vital para la seguridad. Atravesarla es como retroceder en el tiempo, imaginando a los mercaderes, soldados y peregrinos que la cruzaron a lo largo de los siglos, buscando la protección de sus muros y el bullicio de su mercado.

  6. 06

    La Patrona y el Mirador

    Iglesia de la Virgen de la Peña

    La Iglesia de la Virgen de la Peña, patrona de Sepúlveda, se alza en un promontorio con vistas espectaculares. Su construcción data del siglo XII, con reformas posteriores en el XVIII. Es un ejemplo singular de románico, con una portada de gran belleza y una torre robusta. La Virgen de la Peña, encontrada según la leyenda en una cueva cercana, ha sido objeto de profunda devoción desde la Edad Media. Desde este punto, se comprende la estratégica posición de Sepúlveda, dominando el paisaje y defendiendo el paso sobre el Duratón, una visión que ha cautivado a viajeros y cronistas.

  7. 07

    Vestigios de Al-Ándalus

    Casa del Moro

    La Casa del Moro, a pesar de su nombre que evoca una presencia musulmana, es un edificio de estilo mudéjar, un ejemplo de la convivencia y el mestizaje cultural en la Sepúlveda bajomedieval. Construida con elementos que recuerdan la arquitectura islámica, pero por manos cristianas, atestigua la pervivencia de tradiciones artísticas después de la Reconquista. Este edificio, datado entre los siglos XIII y XIV, muestra cómo las influencias artísticas se entrelazaban, creando un estilo único que fusionaba lo románico-gótico con la estética andalusí. Es un recordatorio de que la historia de Sepúlveda es compleja y rica en encuentros culturales.

  8. 08

    El Abrazo del Río

    Mirador de las hoces

    El Mirador de las hoces ofrece una de las vistas más impresionantes de Sepúlveda, revelando la poderosa geografía que la protegió. Desde aquí se contempla el Parque Natural de las Hoces del Río Duratón, un paisaje de acantilados calizos tallados por el río, hogar de buitres leonados y otras aves rapaces. Este paraje no solo es de una belleza salvaje, sino que fue una defensa natural formidable para la villa. Las hoces sirvieron de frontera y refugio, y sus cuevas y ermitas rupestres atestiguan la presencia humana desde tiempos inmemoriales. Contemplar este paisaje es entender la simbiosis entre Sepúlveda y su entorno, una relación forjada por la naturaleza y la historia.

Seguro que te preguntas

¿Es apto este recorrido para niños?
Sí, el recorrido es apto para niños. Sin embargo, requiere cierta atención a los detalles para resolver los enigmas y la distancia puede ser un poco larga para los más pequeños.
¿Se necesita algún conocimiento histórico previo?
No es necesario. La narrativa del juego proporciona todo el contexto histórico relevante para que disfrutes de la experiencia.
¿Necesito llevar algo especial para el recorrido?
Recomendamos calzado cómodo, agua, y si el día es soleado, protección solar o un sombrero. Un teléfono móvil con batería suficiente es indispensable para seguir el juego.

Un juego de pistas en Sepúlveda, no una visita más

¿Buscas una actividad divertida y cultural en Sepúlveda? Este recorrido-investigación convierte las calles de Sepúlveda en un tablero de juego: observas, resuelves y avanzas con el relato. La actividad perfecta para llenar una tarde en Sepúlveda, llueva o haga sol, cuando te apetezca.

Sepúlveda: la Fortaleza Románica del DuratónDesde 12 

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